En la búsqueda de nuevas maneras de conectar y tener experiencias introspectivas, di con una página que promueve el uso de hongos alucinógenos a bajas dosis, que promete una mejora en la capacidad de concentración, creatividad, así como ayuda para combatir la ansiedad, entre muchos otros temas. Gran parte de esta búsqueda inició por el crudo insomnio que me atormenta y la poca calidad de sueño que tengo, en gran parte causado por mi personalidad ansiosa. Después de haber intentado con drogas como el Tafil, Clonazepam y un par de antidepresivos que me tenían noqueado, hasta ahora el único remedio efectivo, que por lo menos me ayuda a conciliar el sueño, ha sido el cannabis. Me declaro abiertamente pro cannabis, por muchas razones que algún día escribiré, y para mí es crítico que se abra el debate sobre su uso y regulación para permitir el uso médico y recreativo de esta planta.

En fin, regresando a las microdosis de psilocibina, el tratamiento por 3 meses incluye 30 pastillas que se toman 1 día sí por 2 días que no. La dosis que contiene cada pastilla, teóricamente, no alcanza a alterar tu estado de conciencia, sino llenarte de energía y claridad para tu día a día.

Estaré compartiendo mi experiencia con este tratamiento en próximas publicaciones como testimonio de su efectividad (o falta de ella). Las dos primeras tomas puedo decir que sí he sentido una mayor capacidad de concentración, pero siento que es muy pronto para poder tomar una postura sobre su funcionamiento, ya que soy consciente de que puede ser un efecto placebo.

NOTA ACLARATORIA: Estos comentarios no pretenden fomentar el uso, sino relatar una experiencia personal por una decisión meramente personal. Si alguien está interesado, yo compré el tratamiento en una página que se llama «El Hongo Maestro».

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